Definición
Una traducción literal sería “aprendizaje electrónico”. La palabra es un anglicismo que proviene del término electronic learning (por eso la «e» de «electronic», y «learning» que significa aprendizaje en inglés). Se refiere, en un sentido amplio, a un tipo de enseñanza-aprendizaje realizado mediante ordenadores conectados a Internet. Por eso, el e-learning es también un tipo de formación que se ofrece, en principio, a individuos que están geográficamente distantes, o separados físicamente del docente, y por lo tanto, el punto de encuentro e intercambio es un campus virtual.
¿Cómo se escribe e-learning? ¿Sin guión, o con guión después de la «e»? Se escribe con guión, tal como en la palabra e-commerce (o comercio electrónico). Sin embargo, actualmente «elearning» (sin el guión) se ha generalizado ampliamente en internet. Por tanto, se puede utilizar de ambas formas.

¿Cuáles son las características del e-learning?
Según Montiel (2001), “El contacto entre ambos es mediatizado por el soporte de ordenador y la Internet, lo cual permite la coincidencia en el tiempo a pesar de la distancia física, y facilita la interacción de forma virtual.” (Montiel, 2001)[1]. En este sentido, el e-learning es una forma de educación a distancia que permite que ambos se encuentren en el mismo recinto espacial y temporal, gracias al uso de las tecnologías de información y comunicación.
Esta modalidad de aprendizaje a distancia, que implica usar un medios de comunicación para fines educativos no es una propuesta novedosa. Se han de recordar las experiencias de enseñanza a distancia mediante cursos por correspondencia, la televisión educativa o la radio, llevadas a cabo en diferentes países iberoamericanos durante los años 70s y 80s. Lo que tienen en común estas experiencias, es la utilización de la tecnología para la educación.
El e-learning, por tanto, supone una evolución de la educación a distancia en los últimos veinte años. Según Tutusaus (2016) “…A finales de la década de los 80 del siglo pasado (el e-learning) fue precedido por el concepto de multimedia, el cual, englobaba las imágenes, juegos y videos para ofrecer información y conocimientos a los estudiantes. A principios de los 90 -con el auge de internet-el hipertexto, el correo y otras herramientas como el chat, se convirtieron en un medio para el aprendizaje y la enseñanza. Esta etapa es conocida como la primera ola de e-learning (Tutusaus, 2016, p,137) [2].
También afirma este autor que luego vino una “segunda ola de e-learning” a principios del siglo XXI, en la cual cobraron importancia los entornos virtuales de enseñanza y aprendizaje (EVE/A), sistemas eLearning o sistemas de gestión de aprendizaje (LMS, por sus siglas en inglés), que es lo que se conserva hasta la actualidad.”

Expertos en e-Learning
Dada la complejidad de los procesos de educación a distancia y la presencia de recursos tecnológicos en la gestión del aprendizaje, suele haber en los entornos e-learning un equipo de expertos conformado por informáticos, docentes y encargados de tareas administrativas, en función de las necesidades de los estudiantes.
Este modelo, también involucra el diseño de metodologías y el uso de aplicaciones y servicios, porque además del canal, la finalidad del intercambio es de tipo pedagógico, y se espera que los alumnos aprendan con las herramientas tecnológicas disponibles, codificadas según los tipos de lenguajes que permita dicho canal. Es decir, que hay una estrecha relación entre objetivos pedagógicos, metodologías y herramientas tecnológicas.
El equipo de expertos es necesario para garantizar la calidad del aprendizaje en entornos e-learning, ya que se encarga de desarrollar y gestionar los recursos tecnológicos, diseñar las metodologías y apoyar a los estudiantes.

Educación presencial y e-learning
Cabe aclarar que el e-learning no es una “versión digital” de la educación presencial. Por ejemplo, los mecanismos que estimulan a un usuario para que descubra nuevos contenidos en un sitio web obedecen a estructuras diferentes a las de la exposición oral que se utiliza en la educación presencial (Bou et al., 2004).[3] O sea que, hay recursos presenciales que no siempre son aplicables por el profesor en los sistemas de teleformación, y viceversa.
En este sentido, la formación de comunidades virtuales de aprendizaje, que es la base de sistemas de aprendizaje no presencial colaborativo, no se podría aplicar desde una concepción tradicional de educación (Bou et al., 2004).
Además, los esquemas instruccionales de años 80 fueron pensados para sistemas de conocimientos individuales en el que se traspasaba el conocimiento del profesor al alumno; mientras que en el e-learning se ha experimentado una fuerte tendencia de las empresas hacia el conocimiento colectivo.
Por lo anterior, e-learning es una modalidad de educación que tiene sus propias características y no puede ser considerada como una versión digital de la educación presencial. Los recursos y metodologías utilizados en el e-learning son diferentes a los utilizados en la educación presencial, y requieren un enfoque pedagógico específico.
Con este propósito, las escuelas y las universidades están empezando a incorporar estas nuevas tendencias en su oferta educativa, pero aún queda mucho camino por recorrer.
BIBLIOGRAFÍA
[1] G.,Montiel. (2001) Un Estado del Arte de la Investigación en Educación a Distancia. Antologías 1. Programa Editorial Red Nacional de Cimates.
[2] Tutusaus Pifarré, K. «Metodología para la creación de conocimiento en los entornos virtuales de enseñanza mediante herramientas de Business Intelligence. Caso de estudio en una institución educativa que emplea Moodle». Tesi doctoral, UPC, Departament de Projectes d’Enginyeria, 2016. Disponible en: <http://hdl.handle.net/2117/96202>
[3] Bou Bauzá, G., Cascudo, C., y Huguet, Ll. (2004). e-learning. Editorial ANAYA. Madrid.
[4] Bou et al. (2004).